
Autores
A. Carmona González, A. Ais Daza, I. Castillo Rivillas, S. Gutiérrez Hernández, A. Arnedillo Muñoz
Introducción
Los tratamientos con fármacos biológicos para el asma grave ofrecen una nueva alternativa para el control de la enfermedad. Uno de los más recientes, el Tezepelumab inhibidor de la proteína TSLP, al principio de la cascada inflamatoria.
El objetivo de este estudio fue evaluar la respuesta a los 6 meses de tratamiento con Tepezelumab en pacientes con asma grave no controlada (AGNC) en seguimiento en consulta de asma.
Metodología
Se realizó un estudio observacional, descriptivo y ambispectivo, de pacientes con AGNC que iniciaron tratamiento con Tezepelumab, Se registraron datos demográficos, de función pulmonar, comorbilidades, variables clínicas y analíticas, escala de control ACT al inicio y número de agudizaciones e ingresos hospitalarios, en los 6 meses previos y se compararon las variables a los 6 meses de comenzar el tratamiento.
Resultados
Se recogieron un total de 7 pacientes (3 varones y 4 mujeres), con una edad media de 61,85±13,66 años. De estos, 5 nunca fumador y 2 exfumadores. Tres pacientes presentaban disnea mMRc 1 y otros 3 mMRc 2. En cuanto a las comorbilidades, 1 paciente presentaba rinitis alérgica, 1 ERGE, 4 con pruebas alérgicas positivas,1 osteoporosis,2 AOS y 1 corticodependiente. Uno de ellos no había sido tratado con biológico previo y 6 si: uno con mepolizumab, 1 omalizumab y 4 Dupilumab, realizando por tanto el “switch” la mayoría de los mismos por falta de respuesta.
Se observó una mejoría significativa a los 6 meses en el FEV1 (1543±821ml vs 1618±789 ml/ p<0,006), una reducción del número de agudizaciones de hasta un 82,08% (2,14±0.9 vs 0,43±0,54/ p<0.001) un aumento del control según escala ACT (10,57±2,7 vs 14,29±6,1/ p<0,0001). En cambio, se observó un aumento en la cifra de eosinófilos en sangre periférica (118.57±53,98 vs 121,43±54,60/ p<0,001).
Conclusiones
En el grupo de pacientes estudiados, el tratamiento con Tezepelumab proporcionó a los 6 meses, una reducción del número de agudizaciones, así como mejoría de la función pulmonar y un mejor control de los síntomas según escala ACT. Se observó un aumento significativo del número de eosinófilos en sangre periférica, sin apreciar cambios en cifras de IgE significativas.