
Autores
I. Romero Espejo, C. Cabrera Galán, C.M. Carrasco Carrasco, F. Pérez Grimaldi, P. Erdozain Pérez, J.G. Soto Campos
Introducción
El asma bronquial, una enfermedad crónica en aumento en prevalencia y gravedad, requiere una correcta gestión de las agudizaciones para mejorar su evolución. Este estudio busca evaluar la aplicación de normativas en las agudizaciones, con foco en los criterios de derivación y en las características clínicas de los pacientes.
Metodología
Este estudio descriptivo observacional retrospectivo analiza pacientes con agudización de asma que acudieron a urgencias en un Hospital Universitario de Jerez entre septiembre 2022 y septiembre 2023. Se recopilaron datos demográficos, gravedad del asma, y puntuaciones de TAI, ISI y ACT.
Resultados
Durante un año, 189 pacientes acudieron a urgencias por agudización asmática. La mayoría fue derivada a atención primaria 113 (59,8%), a domicilio 23 (12,2%), ingresó 29 (15,3%) y 21 (11,2%) fue enviada a neumología y 3 alta voluntaria (1,8). La edad media fue de 49 años.Tras revisión, se confirmó asma en 114 pacientes, 25 descartados, 50 no asistieron consulta. La mayoría eran mujeres (65.7%).El ACT medio fue de 18 (35,4% presentaban varones ≤15, 14,6% entre 16 y 19 y 50% > 20) en el momento de la consulta. El TAI mostró una mala adhesión en 16,7% (≤45), intermedia 61,1% (46-49 puntos) y buena en 22,2% (50 puntos).Un 18.8% (puntuación 15-21) presentó insomnio clínico moderado y un 10.4% severo (puntuación 22-28).En las pruebas analíticas, el 43.7% de los pacientes presentó niveles de eosinófilos >300. La IgE media fue de 348 UI/ml.Del total, el 41,3% tenía un asma persistente grave, 28,3 persistente moderada, 21,7% intermitente, 8,7% leve. Un total de 38 pacientes se catalogaron como asma grave de los cuales un 40% no estaban siendo controlados en nuestras consultas.
Conclusiones
El control del asma podría mejorar con mayor adherencia a las normativas clínicas. La baja adherencia al tratamiento y el insomnio frecuente complican el control del asma y afectan la calidad de vida. Además, los niveles de eosinófilos parecen estar relacionados con las exacerbaciones.
ANEXO Entre los pacientes con asma grave (28 mujeres y 10 hombres, edad media 61 años), 23 se controlaban en consultas, de los cuales 10 recibían tratamiento biológico (3 Benralizumab, 1 Tezepelumab, 4 Dupilumab, 2 Reslizumab). Algunos pacientes con exacerbaciones tenían comorbilidades como trastornos emocionales, obesidad y apnea obstructiva del sueño. De los 15 no controlados, solo 6 fueron confirmados con asma grave; en otros 9, comorbilidades complicaban el diagnóstico. Se continúa evaluando a 6 pacientes.