
Autores
M. Garcia Galindo, C. Garcia Bautista, C.F. Giraldo Ospina, M. Serrano Criado, A.F. Paz Gaviria, R. Arrabal Sánchez
Introducción
Desde 1995, la lobectomía con linfadenectomía se ha considerado el gold estándar para el tratamiento del cáncer de pulmón en estadio inicial[1,2,4]. Posteriormente se comenzaron a realizar resecciones sublobares no anatómicas como tratamiento erradicador de tuberculosis, resecciones de metástasis o realización de biopsias pulmonares.
En los últimos años se han publicado diversos estudios en los que las resecciones sublobares anatómicas podrían ser una alternativa eficaz a la lobectomía para la preservación de parénquima pulmonar en aquellos pacientes con malas pruebas funcionales respiratorias o como cirugía electiva en los pacientes que cumplan los criterios establecidos: tumores periféricos menores o igual a 2 cm o lesiones en vidrio deslustrado o patrón solido menor del 50%[2,3].
El objetivo de nuestro estudio es realizar un análisis descriptivo de los pacientes intervenidos en nuestro centro con resecciones sublobares anatómicas como tratamiento para lesiones sugestivas de malignidad.
Metodología
Se ha realizado un estudio observacional retrospectivo de pacientes intervenidos por lesiones pulmonares sugestivas de malignidad mediante resecciones pulmonares anatómicas sublobares entre el 1 de enero de 2023 y el 31 de julio de 2024 en nuestro centro. Los pacientes incluidos en el estudio se encontraban en un estadio I según la 8ª edición del TNM del cáncer de pulmón[3,4].Las variables recogidas fueron demográficas y antecedentes personales, variables de función respiratoria, así como variables relacionadas con el acto quirúrgico, resultado de anatomía patológica y complicaciones. El seguimiento de los pacientes ha sido de un mes. En cuanto al análisis estadístico se ha realizado un estudio descriptivo de las variables de interés a través del programa PSPP 1.6.2.
Resultados
Se ha recogido una muestra total de 49 pacientes intervenidos, de los cuales 26 (53,1%) fueron varones y 23 (46.9%) mujeres. La edad media de los pacientes es de 64.67 ± 10.97 años. La mediana de edad es de 68 años (R=34-84 años). El 53,1% de los pacientes eran fumadores. Un 12.2% (n=6) estaban diagnosticados de EPOC, mientras que el 34,7% (n=17) padecía de alguna cardiopatía. Por otro lado, 3 pacientes habían sido intervenidos de una cirugía de resección pulmonar previamente. El 91,1% (n=45) fue intervenido mediante videotoracoscopia (VATS) mientras que el 8,9% (n=4) fue intervenido mediante cirugía asistido por Robot (RATS), de los cuales uno de ellos fue reconvertido a cirugía abierta por sangrado intraoperatorio.
Respecto a las pruebas de función respiratoria, la media del volumen espiratorio forzado en el primer segundo (FEV1) es 85,06 ± 17,09 %, con una mediana de 85% (R= 44-114%), mientras que la media para la difusión de monóxido de carbono (DLCO) es 83 ± 18,52 %, con una mediana de 84% (R= 39-136%).
La resección más frecuente fue la culmenectomía (n=14, 28,6%), seguida de la segmentectomía del segmento 6 (n=13, 26,5%). El 65,3% (n=32) de pacientes fueron intervenidos del lado izquierdo(14 culmenectomías, 8 lingulectomías, 6 segmentectomías del segmento 6, una segmentectomía del S3, una segmentectomía del S8, una segmentectomía del S10, y una resección anatómica de segmentos 9 y 10), y 17 pacientes del lado derecho (7 segmentectomía del S6, 5 segmentectomía del segmento 1, tres segmentectomías del S3, una resección anatómica de segmentos 1 y 2, y una resección de segmentos 9+10).
Se biopsiaron una media de 4,14 ± 1,71 estaciones ganglionares. La mediana de estaciones ganglionares biopsiadas fueron 4 (R:1-8 estaciones)
El 73,5% de los pacientes obtuvo un diagnóstico anatomopatológico de cáncer de pulmón de célula no pequeña (CPNCP); el más frecuente fue el adenocarcinoma (n= 26 pacientes, 53,1%), seguido de metástasis de otro tumor (n=9, 18,4%). El 94,4% de los pacientes con CPNCP se encontraban en estadio I. Solo un paciente tuvo afectación ganglionar N1 que no se conocía previamente.
El 26,5% (n=13) de pacientes tuvo alguna complicación. La complicación más frecuente fue la fuga aérea (n=4) seguida de la fibrilación auricular (n=3). La media de la estancia hospitalaria fue de 3,53 ± 2,16 días. La mediana de estancia fue de 3 días (R= 1-12 días). La mortalidad a los 30 días postoperatorios fue de 0.
Conclusiones
Comparando nuestros datos con lo publicado en la literatura los resultados en cuanto a complicaciones y morbi-mortalidad a los 30 días postoperatorios son similares[1,2].
Por tanto, las resecciones sublobares anatómicas pueden ser una opción válida para el tratamiento del cáncer de pulmón en estadio inicial cuando se cumplen los criterios establecidos y en un centro con experiencia en este tipo de cirugías.