
Autores
M.G. Hurtado Gañán, T. García Guerrero, C. Sánchez Villar, R. Ayerbe García, V. Almadana Pacheco
Introducción
Las bronquiectasias no debidas a fibrosis quísticas (BQ no FQ) constituyen una enfermedad respiratoria crónica prevalente, cobrando una mayor importancia su caracterización en diferentes fenotipos que comparten características fisiopatológicas, clínicas y de tratamiento, con el objetivo de lograr un manejo terapéutico más personalizado.
Objetivo: describir y caracterizar los diferentes fenotipos clínicos y valorar el riesgo de complicaciones en cada uno de ellos.
Metodología
Estudio descriptivo retrospectivo de variables demográficas, clínicas, microbiológicas, funcionales, de tratamiento y pronósticas recogidas entre enero de 2018 y abril de 2024 de pacientes con BQ no FQ que mantienen seguimiento en la consulta monográfica en HUVM.
Resultados
Se obtuvo una muestra compuesta por 239 pacientes, que se pudieron clasificar (sin ser excluyentes entre ellos, ya que el 16% comparten más de 1) en los siguientes fenotipos:
Agudizador: 96 pacientes (40,17%), con una edad mediana de 78 años (RI 85-67), siendo el 45,8% varones, EFACED>4 52,5%.
Infección bronquial crónica (IBC) por Pseudomonas aeruginosa: 75 pacientes (31,38%), con edad mediana de 75 años (RI 84-67), 31% varones, con EFACED>4 61,43%.
BQ eosinofílicas: 59 pacientes (24,69%), edad mediana 79 años (RI 83-64), 52,5% varones, EFACED>4 49,2%.
BQ-EPOC: 57 pacientes (23,85%), con edad mediana de 76,50 años (RI 81,25-68), 79,6% varones, EFACED>4 61,1%.
En la tabla 1 se muestran las distintas correlaciones en función con el fenotipo. En la tabla 2 se muestra el riesgo en función de cada fenotipo.
Conclusiones
-Los pacientes agudizadores presentan mayor número de ingresos, mayor sintomatología y más exitus.
-Encontramos riesgo incrementado de exitus en aquellos pacientes con fenotipo: agudizador, eosinofílico y EPOC.
Pacientes con BQ IBC presentan mayor riesgo de tener agudizaciones ambulatorias, pero no presentan riesgo incrementado de mortalidad.
-Es de gran importancia diferenciar los distintos fenotipos para poder ajustarnos a los distintos rasgos tratables, aunque no siempre es fácil su diferenciación en distintos grupos.