
Autores
M.L. Canalejo Fernández, M.M. Segura Romero, J.C. Lafuente Navarro, A. Martinez Mesa, E. Cabrera Cesar, J.L. Velasco Garrido
Introducción
El tabaco es un factor de riesgo clave para diversas enfermedades crónicas y una de las principales causas prevenibles de mortalidad y morbilidad . La deshabituación tabáquica es una intervención fundamental que debemos aplicar a nuestros pacientes. Su éxito, aunque desafiante, depende de factores físicos, psíquicos y del entorno del paciente.
Metodología
El objetivo fue evaluar los resultados de la consulta de tabaco hospitalaria analizando la continuidad en el hábito a los 6 meses de seguimiento según diferentes variables relacionadas con el consumo mediante análisis descriptivos y correlacionales.
Resultados
Se incluyó 117 pacientes de la consulta, donde el 55% son mujeres y el 45% hombres con edad media de 59 años (±11). El 72% padecían enfermedades relacionadas con el tabaco como asma, epoc, eventos cardiovasculares, neoplasias o trastornos relacionados con la salud mental.
La mitad finalizó el tratamiento farmacológico propuesto. Del total, un 35% (40) completaron el seguimiento acudiendo a la consulta tras 6 meses. A los 6 meses, 24 pacientes (21%) permanecieron abstinentes.
El grupo que dejó de fumar presentó una edad de inicio significativamente mayor (24 ± 8 años) que el grupo que continuó fumando ( 17 ± 5 años), al igual que se observó significación estadística en el refuerzo positivo con predominio del mismo en el grupo de fumadores a los 6 meses.
No se encontraron diferencias significativas en las demás variables, incluyendo el consumo diario de cigarrillos, el índice IPA, la dependencia física (Fagerstrom), motivación, la autoeficacia y los niveles iniciales de cooximetría.
Conclusiones
Los resultados de este trabajo muestran que una edad de inicio del consumo más temprana está asociada con una mayor dificultad para dejar de fumar, evidenciando el impacto del inicio precoz en el desarrollo de la dependencia a la nicotina. Asimismo, se identificó el refuerzo positivo, entendido como los beneficios percibidos que fomentan el consumo, como un obstáculo significativo en los intentos de cesación.
Estos resultados destacan la necesidad de fortalecer las intervenciones preventivas con un enfoque prioritario en las generaciones más jóvenes.
Asimismo, los programas de cesación deben adaptarse a cada paciente, incorporando un abordaje personalizado que tenga en cuenta su historia de consumo y desarrolle estrategias específicas para mitigar el refuerzo positivo vinculado al tabaquismo.